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REFLEXIONES

Deseos Por Navidad…

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… De Un Extranjero Para Perú…

 

Saludos!!!

Modestia aparte… hay momentos en los que uno se siente tan feliz por lo que le atañe al lugar donde nació… pero esa felicidad se convierte en inconmensurable, siendo acompañada por algo de orgullo, cuando advierte que alguien… quien no es del sitio señalado, escribe cosas tan hermosas… y, tal vez mejor que alguien oriundo de dicho lugar.

… Cuento con el aprecio de Lyda Van Hesteren, dilecta y singular amiga, quien radica en Holanda y, me alcanzó en forma tan abierta como sencilla el poema que adjunto… diciéndome simplemente…

“Pensar que lo hizo verdaderamente un extranjero!!!… Un fuerte abrazo.”

Anoto que los nombres y lugares citados por el autor de dicho poema son considerados célebres en Perú…

A ver… qué piensas al respecto…

… Que el signo vital del entorno natural de cada quien, esté enmarcado en los sentimientos propios…

Con afecto… lo mejor en tu camino…

 

DE UN EXTRANJERO

De Manuel E. Valladares

(poeta salvadoreño)

Cuando yo deje este mundo, como todo ser humano,

me iré con dolor profundo, por no haber sido peruano

pero me iré sin rencor ni despecho alguno,

porque yo tuve el honor de conocer a más de uno.

Pido que en mi funeral, me prendan más de una vela,

me canten “El cóndor pasa” y la “Flor de la Canela”

cuando me estén enterrando, quiero que sea algo bello,

que lloren “Los Morochucos” y me canten “El Plebeyo”.

Le pediré a mi familia que a pesar de mis costumbres,

me saquen de New York y que me entierren en Tumbes.

Les pediré un gran favor, si les gusta lo que he dicho,

que me hagan el novenario en el monte Machu Picchu.

Que me entierren una noche mientras la luna ilumina,

y que mi ataúd vaya cargado, por mi amigo Mauro Mina,

cuando Maurito se canse que me carguen unas llamas

y que atrás vayan cantando muy tristemente “Los Chamas”.

Que muestren muchos dolores, que vayan todos los días,

a poner un ramo de flores acompañados por Cubillas.

Que escriban sobre mi cripta que mi mas hermoso sueño

además de ser peruano, era haber sido limeño,

cuando descanse en la fosa y mi alma agarre vuelo,

yo quiero que en vez de un ángel, un Cóndor me suba al cielo.

Pero si voy para abajo, escuchen bien lo que hablo

muy tranquilo y sin relajo, así yo le diré al diablo:

prepara tu voz cornudo, prepárala porque tú,

cantarás fuerte y agudo conmigo, ¡¡viva el Perú!!

Y si no lo cantas bien te disculpas, y te me hincas,

respetarás Oh malvado, al Imperio de los Incas,

ahora vas a beber Pisco y Chicha en una barra

y vas a cantar conmigo, “Cuando llora mi guitarra”

y no importa donde vaya, sea arriba o sea abajo,

gritaré todos los días, ¡¡¡VIVA EL PERU CARAJO!!!


Alogo Sobre El Éxito…

Saludos!!!

Es hermoso ver ejemplos vivos de personas que creen en el poder del pensamiento y del estado interno…

Es que son seres que creen y conocen el éxito…

Y, el éxito no es siempre lo que ordinariamente mucha gente imagina.

… No es reflejo de los títulos que se tenga, sean de nobleza o académicos, ni de la sangre heredada o de la escuela donde se estudió.

… No es eco de las propiedades o bienes que se tenga.

… No es repercusión del status laboral que se ostenta… de si se es superior o subordinado, o si se escaló a la siguiente posición en el trabajo o si uno se encuentra en la ignorada base de la misma.

… No es respuesta al lugar social que se tiene… o si se sale en los periódicos.

… No tiene que ver con el poder que se ejerce o si se es un buen administrador… si se habla bonito… o si las luces le siguen a uno cuando lo hace.

… No es reverberación de la tecnología que se emplea, por brillante y avanzada que ésta sea.

… No es representación de la ropa que se usa o si se goza de un tiempo compartido… o si se va con regularidad a la frontera o… si después del nombre se colocan siglas deslumbrantes que definen cierto status para el espejo social.

… No es respuesta sobre si se es emprendedor, de si se domina varios idiomas… si se es atractivo, joven o viejo.

El éxito…

… Se debe simplemente al empeño que se ha realizado… es la respuesta del esfuerzo que se emplea para conseguir tal o cual meta… lo que es diferente del triunfo, ya que en el triunfo se necesita la participación de otra u otras personas, lo que se convierte en competencia… el éxito, en cambio, es subjetivo, personal único y, por lo tanto especial…

Y, ello puede reflejarse en cuánta gente le sonríe a uno, a cuánta gente se ama y cuántos admiran la sinceridad y la sencillez del espíritu que se tiene.

… Se trata de que le recuerden a uno cuando no se está.

… Se refiere a cuánta gente se ayuda… a cuánta se evita dañar y si se guarda o no rencor en el corazón.

… Es consecuencia de vivir con la conciencia tranquila tras haber empeñado todo ardor en conseguir lo que se desea…

… Es sentir en forma viva si los sueños que se tuvieron, se convirtieron en realidad…

… Es saber que lo conseguido no causó desdicha ni hirió a nadie.

… Es ver la inclusión con los semejantes… no el control sobre los demás… es abrirse y no simular.

… Es resultado nato del uso de la razón y del corazón, haciendo acopio de la generosidad.

… Es haber utilizado la bondad, el deseo de servir, la capacidad de escuchar y… valorar la conducta ajena…

… No es acerca de cuántos le siguen a uno, sino de cuántos realmente le aman.

… No es convencer… es conseguir la credibilidad.

… Es equilibrio… justicia, del bien ser que conduce al bien tener y al bien estar.

… Es conseguir con la conciencia tranquila, con la dignidad invicta… el deseo de ser más… no de tener más.

… En definitiva…. se trata de saber recibir y dar amor… consiguiendo lo que se anhela…

… San Francisco de Asís decía…. Empieza por hacer lo necesario, luego lo que es posible y, pronto te encontrarás haciendo lo imposible

… Por su parte, un insigne personaje del siglo pasado, quien es uno de los ejemplos vivos a los que me refería al comienzo de esta nota… el Dr. Christiaan Neethling Barnard (8 de noviembre de 1922 – 2 de septiembre de 2001), fue un médico cirujano sudafricano que pasó a la historia por ser el primero en realizar un trasplante de corazón humano del que se tiene constancia.

… Pero, además de su gran maestría profesional, poseía también sabiduría interior… así, escarbando en los anales de sus escritos, se encuentra uno muy singular e interesante… el que dejo para que degustes de la exposición interior de un gran hombre… y que nos enseña mucho sobre lo que es el éxito…

… Que el éxito y la superación sean estandartes en tu camino.

Poema Del Éxito

Si piensas que estás vencido, lo estás.

Si piensas que no te atreves, no lo harás.

Si piensas que te gustaría ganar pero no puedes, no lo lograrás.

Si piensas que perderás, ya has perdido.

Porque en el mundo encontrarás

que el éxito comienza con la VOLUNTAD.

 

Todo está en el estado mental.

Porque muchas carreras se han perdido

antes de haberse corrido,

y muchos cobardes han fracasado

antes de haber su trabajo empezado.

 

Piensa en grande y tus hechos crecerán.

Piensa en pequeño y quedarás atrás.

Piensa que puedes y podrás.

 

Todo está en el estado mental.

Si piensas que estás aventajado, lo estás.

Tienes que pensar duro para elevarte.

Tienes que estar seguro de ti mismo

antes de intentar ganar un premio.

 

La batalla de la vida no siempre la gana

el hombre más fuerte, o el más ligero,

porque, tarde o temprano, el hombre que gana

es el que cree poder hacerlo.

 

Sacado de un poema del Dr. Christian Barnard.


Algo Sobre La Fe…

Saludos!!!

… Si uno ve a una mujer serpenteando de rodillas sobre un pavimento de cemento granulado con la piel descubierta, que le ocasiona dolor, fricción, heridas y displacer, obviamente uno podría atribuir este comportamiento a algún tipo de patología mental… Si yo le contara a alguien que en ciertas latitudes de la tierra hay personas que transitan descalzas sobre las cenizas ardientes que el fuego dejó, podría suponer que le estoy tomando el pelo o que me estoy pasando de sabihondo frente a una supuesta ingenuidad… Si viajásemos en el tiempo y un historiador situado en el futuro, encontrara libros del pasado que versan sobre un personaje que transformaba el agua en vino y hacía que el pan y los peces se multiplicaran, que una vez fallecido podía resucitar y luego convertir enfermos en sanos con el poder de la oración o del tacto, tal vez interpretaríamos estos vestigios bibliográficos como una muestra artístico-cultural de una mitología ajada.

… Todas estas descripciones responden a actos consolidados y sustentados en una de las construcciones humanas que cruzan la historia, la experiencia, la educación, la genialidad y el poder de la convicción de quienes la sustentan. Me refiero a aquella ilación que identificamos consensualmente como fe… y aquello que entendemos como fe es un concepto móvil, dinámico, psicosocial que pretende otorgarnos una continuidad adaptativa frente al contingente de la experiencia.

… La fe le permite al individuo entender, explicar y justificar un sinfín de actitudes, hechos, y pensamientos que bajo un formato exclusivamente racional no tendrían cabida. Ésta libera en muchos casos (aunque no en todos) la incertidumbre que la disonancia cognitiva genera en el aparato mental cuando el sujeto, convertido en humano, al socializar se ve enfrentado a situaciones que desequilibran los entendimientos fortificados hasta ese momento por la experiencia.

La fe es conceptuada por la lengua española como “la creencia en algo sin la necesidad de que haya sido confirmado por la experiencia o la razón, o demostrado por la ciencia — como un conjunto de creencias de una religión, la confianza en el éxito de algo o alguien, el testimonio o la aseveración de que una cosa es cierta o como un documento que certifica la verdad de algo.”

Encontramos otro concepto… “La fe es, generalmente, la confianza o creencia en algo o alguien. Puede definirse como la aceptación de un enunciado declarado por alguien con determinada autoridad, conocimiento o experiencia.”

Las causas por las cuales las personas se convencen de la veracidad de una fe, dependerán de los enunciados filosóficos en los que las personas confían. La palabra «fe» puede también referirse directamente a una religión o a la religión en general, sin embargo, tener fe no implica tener una religión… Al igual que la “confianza”, la fe implica un concepto de eventos o resultados futuros, y puede o no carecer de un mínimo de pruebas.

Finalmente… sin ánimo de agotar el tema, el que, de por sí, es amplísimo, citaré algo de la Biblia… “Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.”  Hebreos 11:1

Cada quien podrá abarcar su extremo necesario pero, para ilustrar algo de la fe, inserto un cuento al respecto…

Que la magia del amor, el brillo de la fe y el aleteo permanente de la esperanza estén siempre en tu camino…

 

Un Cuento Acerca De La Fe…

 

El pequeño Roberto asistía a la primaria y la maestra les encargó una tarea: “investigan qué es la fe en Dios”.

Intrigado, de regreso a casa le preguntó a su tío “¿Qué es la fe en Dios? Me la dejaron de tarea en la escuela”.

Con una amplia sonrisa, su tío le respondió: “¿En verdad quieres saber lo que es la fe en Dios?”.

 “Si”, respondió Roberto.

Bien, vamos a la playa y te lo enseñaré.

Roberto vivía en las paradisíacas playas de Cancún.

Una vez que llegaron, le entregó el chaleco salvavidas y las aletas.

 “Pero yo no se nadar” dijo Roberto.

 “Lo se”, le dijo el tío, “póntelos de todas maneras”.

Lo hizo.

 “Ahora, comienza a caminar hacia el mar de espaldas. Llegará un momento en el que sentirás que tus pies no tocan tierra. Déjate ir y arrójate de espaldas. No te hundirás, ya que el chaleco te hará flotar”.

Roberto estaba aterrado “No tío, no quiero”.

 “¡Hazlo!” Le respondió “Estaré junto a ti para que no temas. Así que tranquilo”.

Roberto confió en su tío. Mientras caminaba de espaldas llegó un momento en el que sintió que no tocaba tierra. Dudó. Pero recordó las palabras de su tío, aparte de que lo tenía cerca.

En un acto de valor, dio el siguiente paso ¡Ya no tocaba tierra! Sin embargo, flotó en el mar gracias al chaleco. Se sintió emocionado ante la experiencia y feliz.

Ambos salieron del mar. Camino a casa, su tío le explico:

 “En esto consiste la fe en Dios: el mar representa la vida. Yo represento a Dios y el chaleco representa la fe. Cuando te adentres en el mar de la vida y sientas que la lógica no puede ayudarte a salir a flote de tus problemas, hasta perder el piso, debes creer que el chaleco de la fe te salvará. Dios estará siempre cerca de ti, pero depende de que te atrevas a dar el primer paso de confiar en EL, vistiéndote el chaleco de la fe y arrojándote con el, para que puedas flotar en el mar de la vida con total paz y tranquilidad”.

Roberto quedó maravillado con la explicación de su tío y le dio las gracias. Cabe mencionar que la maestra quedó impresionada con la tarea y sacó la nota más alta de la clase.

Edgar Martínez (Webmaster)

México


La Escalera Del Movimiento…

Saludos!!!

Adonde quiera que vayas y con quien quiera que te encuentres, allí hallarás a tu amor propio… si te estimas…

… En algún momento me llegó un tema interesante… “La Escalera Del Movimiento…”

Recordé entonces una cita de Louise Hay… “Para cambiar tu vida por fuera debes cambiar tú por dentro. En el momento en que te dispones a cambiar, es asombroso cómo el universo comienza ayudarte, y te trae lo que necesitas.”

… Me estoy permitiendo alcanzarte hoy lo que recuerdo del tema, habiéndome tomado la libertad de incrustarle y de aderezarle con algo propio…

Que la paz y el amor estén siempre en tu camino…

 

La Escalera Del Crecimiento…

 TODOS VAMOS CAMBIANDO DE NIVEL, COMO CUANDO SUBIMOS UNA ESCALERA.

… Imagina que estás frente a una gran escalera… Tienes a tu lado a una persona que es importante para ti (novio, novia, esposo, amigo), y están tomados de la mano.

Mientras están en el mismo nivel, todo está bien, y lo disfrutan.

Pero de pronto tú subes un escalón, y la otra persona no. Ella prefiere mantenerse en el nivel inicial. No hay problema. Es fácil aun así, seguir tomados de las manos.

Pero tú subes un escalón más, y esa persona se niega a hacerlo. Ya las manos han empezado a estirarse y no es tan cómodo como al principio.

 

Subes un nuevo escalón, y ya el tirón de manos es fuerte… No lo disfrutas, y empiezas a sentir que tu avance se frena… Tú quieres que la otra persona suba contigo para no perderla… pero para ella no ha llegado el momento de subir de nivel, y se mantiene en su posición inicial.

Subes un escalón más, y se vuelve muy difícil mantenerte unido… Te duele, y mucho… Insistes en tu deseo de que esa persona suba, de no perderla, pero tú ya no puedes ni quieres bajar de nivel.

En un nuevo movimiento hacia arriba viene lo inevitable: se sueltan de las manos… Puedes quedarte ahí, llorar y rabiar tratando de convencerla de que te siga, que te acompañe… Puedes incluso bajar de nivel con tal de no perderla, pero ya nada es igual… Por más doloroso y difícil que sea, entiendes que no puedes hacer más que seguir avanzando, y esperar que tal vez algún día compartan el mismo nivel…

Lo que se siente es cierta decepción por la persona que te acompañaba…. No quiso superar… no quiso avanzar en la vida… siguió con su ritmo artificial, aparente, ficticio, artificioso, engañoso y mediocre por no querer brillar y cambiar… Entonces, aparece un sentimiento de lástima y de antipatía por lo que fue esa  persona en quien depositaste ilusión y esperanza… persona que, incluso continúa con su compás de vida insulso y corriente…

¡Contradicción de emociones!!!… ¡Contradicción de sentimientos!!!… rabia por haber perdido tiempo y esfuerzo en alcanzar algo mejor…

 

… Es lo que sucede cuando inicias tu camino de crecimiento interior. En ese proceso pierdes no sólo personas sino muchas cosas: amigos, trabajo, pertenencias, todo lo que no coincide en quien te has convertido…

Cierto es que todo crecimiento es personal, individual, no grupal… Por eso, a guisa de consuelo, no hay que perder la esperanza de que quizá después de un tiempo… las otras personas decidan emprender su propio camino y te alcancen… o… suban incluso más que tú… Te queda la resignación de saber que es importante que no puedes forzar a nadie… así sea por su propio bien.

Quizá, en tu escalera para convertirte en mejor persona, te quedes solo un tiempo. Y duele… ¡Claro que duele!!!… Y mucho… Pero a medida que avanzas te vas encontrando con otras personas más afines a ti… Personas que con su propio esfuerzo están en el nivel al que pudiste llegar.

 

… Allí ya no hay dolor, ni apego, ni lástima, ni decepción, ni sufrimiento… Hay amor, comprensión, respeto.

Y, es que la vida es una infinita escalera, donde vas encontrando personas que te acompañan… Y si alguien cambia, la estructura se acomoda.

A todos nos cuesta soltarnos. Y después de una fuerte ruptura uno sigue mirando hacia atrás, esperando un milagro… Y el milagro aparece, pero no de la manera en que uno suponía… Aparece bajo otros nombres, otros cuerpos, otros ideales, otra misión, otro trabajo, otras oportunidades…

Cada pérdida, cada cosa que se va, hay que dejarla ir… Habrá dolor, lástima, decepción, antipatía y, tal vez hasta asco, pero con comprensión más que con resignación… Hay que prepararse para lo bueno que viene a tu vida… Tú sigue avanzando y confía… Porque al final de la escalera se encuentra… tu amor… la tranquilidad… la ilusión hecha realidad… en fin… ¡Tu sueño!!!

 

(Ignoro la autoría del original)

Comentado y arreglado por Emilo Glivel P.A.

18-07-12 hora: 11.53


Algo Sobre La Alegría Como Valor…

Saludos!!!

… Según el diccionario, la palabra alegría deriva del latín alicer-alecris, que significa vivo y animado.

La alegría es una de las emociones básicas, junto con el miedo, la ira, el asco, la tristeza y la sorpresa. Es un estado interior fresco y luminoso, generador de bienestar general, altos niveles de energía y una poderosa disposición la alegría es una emoción, la acción constructiva, que puede ser percibida en toda persona, siendo así que quien la experimenta, la revela en su apariencia, lenguaje, decisiones y actos. La tristeza es la emoción contraria. También se puede definir como el estado de ánimo más confortable por el cual se puede pasar, la tristeza es un factor importante, ya que sin ella no se podría sentir la alegría y según estudios médicos la alegría ayuda a el mejoramiento de la salud. La alegría también para muchos se simboliza con el color cian o amarillo, es también se compara con optimismo o placer, porque si hay alegría hay placer y optimismo.

Que tu vida esté llena de alegría…

 

La Cara Perfecta…

Había una vez un muñeco de papel que no tenía cara. Estaba perfectamente recortado y pintado por todo el cuerpo, excepto por la cara. Pero tenía un lápiz en su mano, así que podía elegir qué tipo de cara iba a tener ¡Menuda suerte! Por eso pasaba el día preguntando a quien se encontraba:

- ¿Cómo es una cara perfecta?

- Una que tenga un gran pico – respondieron los pájaros.

- No. No, que no tenga pico -dijeron los árboles-. La cara perfecta está llena de hojas.

- Olvida el pico y las hojas -interrumpieron las flores- Si quieres una cara perfecta, tú llénala de colores.

Y así, todos los que encontró, fueran animales, ríos o montañas, le animaron a llenar su cara con sus propias formas y colores. Pero cuando el muñeco se dibujó pico, hojas, colores, pelo, arena y mil cosas más, resultó que a ninguno le gustó aquella cara ¡Y ya no podía borrarla!

Y pensando en la oportunidad que había perdido de tener una cara perfecta, el muñeco pasaba los días llorando.

- Yo solo quería una cara que le gustara a todo el mundo- decía-. Y mira qué desastre.

Un día, una nubecilla escuchó sus quejas y se acercó a hablar con él:

- ¡Hola, muñeco! Creo que puedo ayudarte. Como soy una nube y no tengo forma, puedo poner la cara que quieras ¿Qué te parece si voy cambiando de cara hasta encontrar una que te guste? Seguro que podemos arreglarte un poco.

Al muñeco le encantó la idea, y la nube hizo para él todo tipo de caras. Pero ninguna era lo suficientemente perfecta.

- No importa- dijo el muñeco al despedirse- has sido una amiga estupenda.

Y le dio un abrazo tan grande, que la nube sonrió de extremo a extremo, feliz por haber ayudado. Entonces, en ese mismo momento, el muñeco dijo:

- ¡Esa! ¡Esa es la cara que quiero! ¡Es una cara perfecta!

- ¿Cuál dices? – preguntó la nube extrañada – Pero si ahora no he hecho nada…

- Que sí, que sí. Es esa que pones cuando te doy una abrazo… ¡O te hago cosquillas! ¡Mira!

La nube se dio por fin cuenta de que se refería a su gran sonrisa. Y juntos tomaron el lápiz para dibujar al muñeco de papel una sonrisa enorme que pasara diez veces por encima de picos, pelos, colores y hojas.

Y, efectivamente, aquella cara era la única que gustaba a todo el mundo, porque tenía el ingrediente secreto de las caras perfectas: una gran sonrisa que no se borraba jamás.

Autor: Pedro Pablo Sacristan

 

LA ALEGRÍA

Se puede definir a la alegría como algo simple cuya fuente más grande y profunda es el amor. Sin embargo, no es tan sencilla como parece. La alegría es un gozo del espíritu. Nosotros somos seres que experimentamos diferentes sensaciones, el dolor, el sufrimiento, pero también las emociones opuestas a estas, el bienestar y la felicidad.

La alegría es un gozo opuesto al dolor, ya que la primera proviene del interior. Es decir, desde el centro de nuestra mente, de nuestra alma. Todo ello se manifiesta con un bienestar, una paz reflejada en todo nuestro cuerpo. Por ejemplo, sonreímos, tarareamos, silbamos y por sobre todas las cosas nos volvemos más afectuosos. Tal es así, que este estado suele contagiar a quienes nos rodean.

Decidir cómo afrontar con nuestro espíritu las cosas que nos rodean, es la actitud por la cual surge la alegría. Es decir, no dejarse afectar por las cosas que los rodean y decir que su paz sea mayor que las cosas externas, por lo que esta alegría podríamos decir proviene de adentro.

Su fuente tradicional, intensa y grandiosa es el amor, especialmente en pareja. Cabría preguntarnos ¿por qué?, es muy simple. El amor rejuvenece y es una fuente espontánea y profunda de alegría. Por lo tanto, ese amor es el principal combustible para estar alegres.

Nuestra alegría es algo que lo pensamos muy poco, sin embargo surge en aquellos momentos de manera espontánea y por diversos motivos. Por lo que dejamos que la vida siga su marcha, sin ser conscientes de que la alegría se construye, por lo que siempre la buscamos.

Tomar con poca seriedad nuestras obligaciones y compromisos para vivir tranquilos y por ende estar alegres, no es la solución más adecuada. Tal es así, que aquella persona que busca evitar la realidad, gana una alegría forzada, es decir, vive inmerso en la comodidad y en la búsqueda de placer, lo cual tiene una corta duración.

Entonces, para vivir el valor de la alegría, debemos ver lo bueno que hacemos con voluntad, esfuerzo, energía y cariño. Desde el trabajo que se realiza, por mas que sea el mismo todos los días, ya que él beneficia a otras personas, a la familia, pero también lo hace a uno mismo. 

Por otra parte, la satisfacción de proporcionar educación, alimentos y cuidados a tu familia; hace que la persona sienta gusto por su júbilo. El tener amigos y vivir en armonía con la sociedad; mantener buenas relaciones con los vecinos, ser aceptado por la educación y respeto demostrado ante los demás, el cuidado del medio ambiente y la participación en iniciativas de ayuda a los más necesitados; son motivos de gozo y satisfacción interior.

 Ayudar, sin interés alguno y por el simple hecho de sólo querer hacerlo, da la sensación de que el valor de la alegría está totalmente distanciado del egoísmo. Y esto es así, ya que todas las personas están primero que la nuestra.

La sensación del deber cumplido, cada vez que realizamos algo bueno, con sacrificio o no, y con desprendimiento de nuestra persona y de nuestras cosas, nos excede de paz interior, y eso es alegría.

 Por lo tanto, todo lo que apreciamos y valoramos en la vida, se debe al esfuerzo que pusimos para lograrlo y alcanzarlo, entonces su consecuencia más inmediata serán los beneficios que obtendremos de ese desempeño.

Ahora, algo importante a no olvidar, es que un motivo suficiente de alegría y de fiel agradecimiento, es el poseer vida. Y sin lugar a dudas, que por más circunstancias adversas que se nos presenten, siempre sacaremos de nosotros algo positivo y de provecho para ayudar a los demás. 

Y por último, hay que acordarse que todas las personas somos capaces de dispersar desde lo más adentro de nuestro ser: alegría. Simplemente con una sonrisa o con actitudes serenas, se exteriorizará este goce, lo cual es propio de una persona que sabe apreciar y valorar todo lo que existe a su alrededor. La capacidad de experimentarla se aprende, se cultiva, y por ende,  se incrementa.

 

Emilio Glivel P. A.


Algo Sobre la Infidelidad Como Valor…

Saludos!!!
En anterior oportunidad envié el tema “Algo Sobre Los Valores…”
Continuando en ese sentido, hoy te alcanzo respecto de la fidelidad como valor… La fidelidad es un valor fundamental… No es lo mismo que la lealtad, pues ésta última se refiere muy directamente con amigos, amistades, familiares y compañeros de trabajo… Sin embargo la fidelidad como valor se aplica más directamente a las relaciones de pareja entre novios y entre esposos, y hoy quiero profundizar en este tema, porque no es necesario sufrir la infidelidad de la pareja para entender que este es un valor fundamental… pienso que hay que estar consciente del tema para caminar de frente hacia la pareja… de esta manera no se lastima ni la persona inmiscuida ni a la pareja…
Para el efecto, te alcanzo en primer lugar un cuento… ojala te guste… y algo sobre la Fidelidad como Valor…
Con Dios y la Virgen… que cada momento en tu vida sea mejor que el anterior.
 
Un Cuento Bonito
 
Un matrimonio bautizó con la palabra “Increíble” a su hijo, porque tenían la certeza que haría increíbles cosas a lo largo de su vida.
 
Lo cierto es que, lejano a aquel mandato familiar, Increíble tuvo una vida equilibrada y tranquila. Se casó y fue fiel a su esposa durante setenta años.
 
Los amigos le hacían todo tipo de bromas, porque su nombre no coincidía con su estilo de vida.
 
Justo antes de morir, Increíble le pidió a su esposa que no pusiera su nombre en la lápida, para evitar cualquier tipo de bromas.
 
Cuando murió, la mujer obedeció el pedido, y puso, humildemente: “Aquí yace un hombre que le fue fiel a su mujer durante setenta años”.
 
Cuando la gente pasaba por ese lugar del cementerio, leían la placa y decían: “¡Increíble!”
 

 La Fidelidad Como Valor
Una de las peores consecuencias de la falta de fidelidad o lealtad se puede ver en el rostro de los que luego se arrepienten y ya nada pueden hacer. Los rostros de los infieles y de los engañados llevan una marca de amargura muy difícil de borrar. Por eso para evitar vivir una vida llena de vergüenza y amargura… lo mejor es vivir en completa integridad. El engaño a otros inevitablemente va a rebotar a la persona infiel y, a la larga, quien pierda será la persona causante.
 
Alcanzar el verdadero y único amor es la aspiración más noble del ser humano, sin embargo, el egoísmo y el placer se han convertido en dos gigantes que impiden tener una relación sana, estable y de beneficio para las personas. Hacer conciencia y robustecer el valor de la fidelidad, es una necesidad que nos apremia en beneficio de nosotros mismos, la familia y la sociedad entera. La desconfianza en la pareja tiende a ser uno de los factores más comunes de hoy día, principalmente por una falta de adhesión a unos sanos ideales que valoren la relación de pareja como uno conducente a una felicidad normal con sus altibajos, pero estable.
 
La fidelidad es el íntimo compromiso que asumimos de cultivar, proteger y enriquecer la relación con otra persona y a ella misma, por respeto a su dignidad e integridad, lo cual garantiza una relación estable en un ambiente de seguridad y confianza que favorece al desarrollo integral y armónico de dicha relación.
 
Por extraño que pueda parecer, la fidelidad es anterior a la relación misma; debemos conocer y descubrir realmente lo que buscamos y estamos dispuestos a dar en una relación. La rectitud de intención nos ayudará a superar el egoísmo y hacer a un lado los intereses poco correctos.
 
Así, una relación está destinada al fracaso por desvirtuar el propósito de la misma: Esto sucede con quien busca al mismo tiempo en varias personas a alguien que tenga condiciones que convengan a sus intereses personales, ya sea en presencia, en posición social o económica, etc., etc., etc., buscando solamente satisfacer la vanidad propia o la presunción en sí; peor aún si se pretende a través de esa relación, alcanzar la búsqueda de placer.
 
Poco futuro tiene esa persona cuando no ha entendido que debe haber disposición para compartir, comprender y colaborar al perfeccionamiento tanto propio como de quien ha depositado su confianza y sentimiento en ella.
 
Se puede afirmar que el egoísmo es el mayor peligro para cualquier relación. Aunque no siempre aparece a primera vista, se puede observar que algunas personas se dejan llevar por todo lo que es novedoso: ropa, autos, aparatos…; con el consecuente cumplimiento de sus caprichos, buscando el placer en la comida, la bebida, el sexo y la diversión.
 
Estas personas están en constante peligro de faltar a la fidelidad en cualquier momento, porque su vida está orientada a la novedad, al cambio y a la búsqueda de nuevas experiencias y satisfacciones. Ser fiel cuesta trabajo porque no existe la disposición a dar y a darse. ¿Cómo esperar que una relación no sea aburrida al poco tiempo? ¿Cómo pretender que se eviten nuevas experiencias? Vencer al egoísmo, al placer y a la comodidad con una conducta sobria, garantiza nuestro crecimiento personal, y por ende, el de cualquier relación.
 
La fidelidad no es exclusiva del matrimonio o del concubinato, es indispensable en el noviazgo o relación inicial porque no hay otra forma de aprender a cultivar una relación y hacer que prospere. No está mal que se conozca a distintas personas antes de decidir con quien sacar adelante su proyecto de vida, pero debe hacerse bien, sin engaños, procurando conocer realmente a la persona, dando lo mejor de sí, teniendo rectitud de intención en sus intereses, eso es noble, correcto y sobre todo, fiel.
 
La fidelidad no es atadura, por el contrario, es la libre expresión de nuestras aspiraciones, colma de alegría e ilumina cotidianamente. Una buena relación posee una serie de características que la hacen especial y favorecen a la vivencia de la fidelidad, pero deben cuidarse para que no sean el producto de la emoción inicial:
 
- En el interés por estar al lado de la persona, se procuran detalles de cariño y momentos agradables.
 
- Constantemente realizar un esfuerzo por congeniar y limar las asperezas, procurando que las discusiones sean mínimas para lograr la paz y la concordia lo más pronto posible.
 
- Dar poca importancia a las fallas y errores de la pareja, hacer todo lo posible por ayudar a que las supere con comprensión y cariño.
 
- Ser cada vez más felices en la medida que se “avanza” en el conocimiento de la persona y en la forma en la que corresponde a nuestra ayuda.
 
- Compartir alegrías, tristezas, triunfos, fracasos, planes… todo.
 
- Por el respeto que merece la pareja, cuidar el trato con personas del sexo opuesto, con naturalidad, cortesía y delicadeza; que a final de cuentas, es el respeto que se tiene para sí.
 
La fidelidad no es sólo la emoción y el gusto de estar con la pareja, es la lucha por olvidarnos de pensar únicamente en el propio beneficio; es encontrar en los defectos y cualidades de ambos la oportunidad de ser mejores y así llevar una vida feliz.
 
Sin lugar a dudas, cuando se es fiel se puede decir que nuestra persona se perfecciona por la unión de dos voluntades orientadas a un fin común: la felicidad del otro. Cuando este interés es auténtico, la fidelidad es una consecuencia lógica, gratificante y enriquecedora.
 
Vivir la fidelidad se traduce en la alegría de compartir con alguien la propia vida, procurando la felicidad y la mejora personal de la pareja, generando estabilidad y confianza perdurables, teniendo como resultado el amor verdadero.

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